Autoridades regionales, provinciales y locales -de la Delegación Presidencial Provincial de Biobío, de la Seremi de Salud Biobío, del Servicio de Salud Biobío, del complejo asistencial «Dr. Víctor Ríos Ruiz» y de la Dirección Comunal de Salud de la Municipalidad de Los Ángeles- reiteraron su llamado a la vacunación contra la influenza, especialmente en el segmento de personas mayores.
Al día de hoy solo el 54,8% de las personas pertenecientes al mencionado grupo han accedido en Los Ángeles a esta inoculación, muy por debajo del 65,8% alcanzado por esta campaña a nivel de población general, sostuvo Armenia Campos, encargada comunal de Salud.
«Es muy importante que nuestras personas mayores se vacunen prontamente contra la influenza. Es urgente que lo hagan, no sólo ellos sino que otras edades que también están bajas en la vacunación, accediendo a nuestros vacunatorios de CESFAM y puntos ‘extramuro’, para protegerse debidamente», señaló.
UNÁNIME LLAMADO
“Ya superamos las 551 mil personas vacunadas contra la influenza en la región, alcanzando un 64,87% de cobertura. Sin embargo, queremos reforzar especialmente el llamado a las personas mayores de 60 años, ya que aún presentan un menor avance en vacunación. Por eso, seguimos acercando este proceso a la comunidad a través de distintas estrategias, como el vacunatorio móvil instalado en la comuna de Los Ángeles”, señaló la Seremi (s) de Salud, Cecilia Soto.
El delegado presidencial provincial de Biobío, Juan Pablo Mellado indicó que, “para facilitar este proceso, se ha desarrollado una amplia campaña de difusión a través de redes sociales, medios digitales y las páginas web de los distintos servicios de salud, dónde las personas pueden informase de manera rápida y sencilla sobre los puntos de vacunación disponibles”.
Esta inmunización tiene como finalidad prevenir la mortalidad y la morbilidad grave en los grupos de mayor riesgo, definidos por condiciones biomédicas que aumentan la probabilidad de complicaciones asociadas al virus influenza, además de preservar la integridad de los servicios asistenciales durante el periodo de mayor circulación viral.
