En su cuarta versión, el “Encuentro de semillas y saberes, rescatando nuestra identidad rural” -realizado por el CESFAM Nororiente junto a su posta de salud rural Saltos del Laja y financiado como una buena práctica por el Servicio de Salud Biobío- resultó todo un éxito.

Vecinas y vecinos de este sector y de otros aledaños concretaron una actividad que tiene varios elementos destacables desde la perspectiva de salud, resaltando en primer lugar la participación ciudadana, el realce de la medicina tradicional y el fomento de la alimentación saludable, destacó la asistente social Carolina Pino.

“La gente comparte y trae sus semillas y sus plantas; desde ahí se contacta, obviamente, su relación con la siembra, con la tierra y realidad a veces también con sus antepasados ya que muchas semillas se han traspasado de generación en generación y ellos las siguen cultivando. Luego de eso se hace el intercambio, donde la gente que se interesa por una semilla intercambia con otra y así se van vinculando”.

Esta vinculación, que es entre los usuarios y también entre éstos y el equipo de salud, fue reconocida plenamente como uno de los aspectos más positivos del evento por las asistentes, entre éstas Myriam López y María Francisca Bravo. La primera, regresó a su hogar con semillas de poroto, alcayota y un cactus; y la segunda, fiel cuidadora de la semilla de poroto pallar, la cual mantiene en su poder desde hace 40 años, cuando la heredó de su padre.

“Bueno, primero que todo, yo rescato el compartir. El compartir, el sociabilizar con la gente. Encontré muy linda la actividad, vivo hace 6 años acá y no tenía idea que existían estas cosas viviendo aquí al lado y la verdad de las cosas es que estoy sorprendida, me gustó muchísimo sobre todo participar con el tema del limón que traje –a partir de una pepa- y ya mi plantita tiene como 30 centímetros”, resumió López.

“Es importante para que otras personas lo conozcan y lo puedan tratar, para que no se pierda. Y el conocimiento de la calabaza, que es una cosa que ya se está perdiendo, acá en Los Ángeles, en esta zona, se ve poco el cultivo de calabazas. Antes, en todas las cocinas o en los galpones era normal ver calabazas colgando con sus semillas, para guardarlas, para que no se descompongan y se conserven bien. Eso es importante”, opinó Bravo.

PERSPECTIVA NUTRICIONAL
Felipe Slimming, nutricionista, planteó que esta actividad propicia el intercambio de conocimiento en favor de la salud, con el canje de plantas medicinales y ornamentales y, por otra parte, con la presentación y trueque de legumbres, hortalizas y árboles frutales, todos alimentos sanos.

El encuentro fue amenizado por un grupo folclórico de la localidad.