Fortalecer la lactancia materna entre puérperas y futuras mamás fue el objetivo del conversatorio que abordó las principales verdades y también los temores relacionados con esta práctica, organizado por el CESFAM Nororiente de Los Ángeles.

La actividad contó con la participación de un equipo de profesionales del centro de salud familiar y madres que ya pasaron por este proceso, quienes aportaron sus propias experiencias y respondieron todas las inquietudes de las invitadas, explicó el matrón Berna Pacheco.

“La idea de estos diálogos abiertos es resolver dudas, derribar muchos mitos en torno a lo que es o no es la lactancia, derribar muchos mitos en el sentido de  qué fortalece o no fortalece la lactancia y, sobre todo, fortalecer las verdades –las tremendas verdades- que son los beneficios casi inconmensurables que tiene la lactancia en el recién nacido, en su desarrollo en la primera infancia, en su desarrollo de la niñez e impacta, radicalmente, en su desarrollo adulto”.

En cuanto a las verdades, Pacheco enfatizó en que éstas constituyen ventajas para el desarrollo integral de los menores y por eso es muy importante que la lactancia materna se les entregue como alimentación exclusiva a lo menos durante los primeros 6 meses de su vida.

“Por ejemplo, la lactancia materna es exclusiva para cada niño, eso quiere decir que cada leche materna es única y particular para cada niño, responde a sus necesidades propias. Por otro lado, la lactancia materna es una vacuna natural frente a todas las infecciones infecto – contagiosas porque la madre entrega todos sus anticuerpos –que son las defensas a las infecciones- al niño para que él, mientras tanto, construya las propias. La lactancia materna genera niños más inteligentes porque favorece el desarrollo neuronal y eso está cuantificado. La lactancia materna favorece el desarrollo emocional de los niños a través de los procesos de apego”.

Respecto de los temores éstos tienen que ver con la capacidad o no de amamantar, la suficiencia o no de esta alimentación y los conflictos que pudieran generarse con la pareja en esta etapa.

SÍ A LA LACTANCIA
Pamela Becerra fue una de las voluntarias que compartió su experiencia con puérperas y futuras progenitoras. Madre de 2 hijos, Julio es el más pequeño y a sus 10 meses sigue recibiendo leche materna. Para ella, darla conociendo los beneficios que involucra para su hijo ha sido muy gratificante y algo completamente recomendable.

“Primera vez que participo de un taller, conversatorio en este caso, agradable –con todo el equipo médico- y también poder aportar con experiencia ya que es el segundo bebé entonces yo tengo otro poco más de experiencia quizás que de algunas que están iniciado el proceso. Y también nos ayuda siempre, un poquito de ayuda de los profesionales de la salud que nos aporten con cada cosa que nosotras tenemos que entregarles a nuestros bebés”.

El taller fue complementado con la premiación de un concurso fotográfico alusivo a este tema y con ejercicios de elongación y relajación para las participantes.