Una gran acogida por parte de sus usuarios –niños, niñas, adolescentes y jóvenes en alto riesgo- ha tenido el programa de acompañamiento psicosocial del CESFAM Nororiente, iniciativa encargada de facilitar la vinculación de éstos y sus familias con su centro de salud familiar, favoreciendo su atención oportuna en relación a temáticas de salud y de su comunidad.

Dirigido a usuarios de 0 a 24 años, inscritos en el CESFAM, el programa que hoy trabaja con 63 personas, tiene una duración de hasta 12 meses, interviniendo en áreas como salud, protección social, comunitaria y familiar, explicó el psicólogo José Luis Rojas, uno de los responsables junto a la trabajadora social Gabriela Sandoval.

“En una primera etapa nació como salud mental como programa propiamente tal, pero lentamente que se fue ampliando un poco más porque si bien es un nexo que, obviamente, pasa por todo el ciclo evolutivo –el bienestar psicoemocional como social- también nos brinda apoyo en otro aspecto, como éste que estamos hoy día a nivel comunitario porque muchas veces hay muchas actividades que los adolescentes desconocen, entonces tratamos de vincularlos”.

COMPARTIENDO LA AVENTURA
Dentro del programa se han formado subgrupos o grupos de ayuda mutua. Uno de éstos, denominado “Compartiendo la aventura”, estuvo en el museo Artequín para participar de una actividad enmarcada en el Día Nacional de los Pueblos Originarios.

Los adolescentes trabajaron con manualidades y conocieron acerca de las diferentes culturas indígenas que aportaron a la conformación de nuestra nación, entre éstos Alejandro Sanhueza, joven que llegó al CESFAM Nororiente debido a una depresión y crisis de pánico, y que integra la iniciativa desde agosto de 2017. A nombre propio y de sus compañeros agradeció la posibilidad de ser parte de ella, ya que ha notado importantes y positivos cambios en su vida.

“Sí, yo creo que es una de las mejores experiencias que he vivido. He conocido gente que se ha hecho muy amiga de mí, hemos hecho varios eventos, hemos trabajado en ferias de la salud. Ahora mismo estamos planificando un encuentro con un grupo de madres, como la mayoría del grupo es adolescente; para que las madres sepan cómo va a ser el camino para ellas –como ellas son primerizas- y nosotros para poder conectar más con los padres”.

Operando formalmente desde octubre de 2015, el acompañamiento psicosocial se hace estrechamente con los equipos de los diferentes sectores del centro de salud familiar, facilitando las condiciones para que estas usuarias y usuarios logren incorporarse y confiar en el quehacer de su recinto de atención primaria para, así, recuperar o mejorar significativamente su calidad de vida.