“No” al agravio y a las injusticias y “sí” al respeto, la tolerancia, la preocupación y el cariño por nuestros adultos mayores dijeron los CESFAM de Los Ángeles los cuales, con diferentes actividades, reforzaron su llamado a la comunidad este 15 de junio, Día mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato a la vejez.

Participantes del programa Más Adultos Mayores Autovalentes –exitosa iniciativa que mejora la autonomía física, cognitiva y social de este grupo de personas, vigente en la comuna desde 2015- acompañados por sus profesionales fueron los encargados de ejecutar los distintos eventos.

En el CESFAM Nororiente confeccionaron mensajes que luego colocaron en diferentes espacios del centro de salud y otros que entregaron a los usuarios, como una forma de llamar la atención acerca de esta problemática que es real y muy frecuente, sostuvo la terapeuta ocupacional Joselyn Castro.

“Concientizar en el fondo a la población, porque generalmente es un tema que se deja de lado porque son adultos mayores; entonces es una población mínima, bien vulnerable, que no es gente que va a salir a marchar a lo mejor por sus derechos pero sí esta forma que estamos haciendo como CESFAM es apoyarlos para que ellos igual manifiesten que son adultos mayores activos, que necesitan también apoyo y no por eso se les va a discriminar. Así como hay gente que también vive en situación de abandono, por ejemplo, y ése es como este maltrato que se dice, esto que no los vayan a ver, el tema de las pensiones que es algo que ellos también critican”.

OPTIMISMO
Si bien el escenario actual es complejo, los usuarios del programa Más Adultos Mayores Autovalentes reconocieron que la llegada de esta iniciativa a los CESFAM de Los Ángeles ha mejorado su calidad de vida significativamente, entre éstos Orlando Opazo (79), vecino de Villa España, quien valoró sus múltiples beneficios.

“La experiencia me dice que en todas las etapas de la vida los problemas existen y en todas las etapas de la vida hay que buscar las soluciones. En el caso nuestro, efectivamente existen casos de abandono, problemas de falta de atención –sobre todo en la parte económica, a veces hasta en la parte alimentaria-, pero eso se está solucionando. Y en la parte física, existe el apoyo para efectos de recuperar aquellas habilidades que hemos ido perdiendo con el tiempo”.

Rosa Campos (72), por su parte, lamentó algunas conductas, como por ejemplo, el que los jóvenes no ceden a los adultos el asiento en la locomoción colectiva, o la mala atención recibida en algunos servicios públicos o privados. No obstante, la posibilidad de poder reunirse con personas de su edad, le ha devuelto el optimismo.

“Sí, sí, a mí me gusta participar. Incluso me voy a inscribir en otro club del CESFAM para salir más porque uno se encierra mucho en la casa. Entonces es bonito compartir con otras personas, para mí es bonito. Lo pasa bien uno, se ríe, se distrae”.

En el CESFAM Dos de Septiembre se instaló un panel con forma de árbol que invitó a la reflexión en torno a este tema, lo cual se sumó a un sketch que dio a conocer una situación de maltrato y otra de reconocimiento y apoyo familiar, y la exhibición de un vídeo en la misma dirección; finalizando con una intervención en salas de espera, con adultos mayores caracterizando maltrato físico, anulación de derecho a opinar, discriminación laboral, derecho al tiempo libre, entre otros.

Finalmente, en el CESFAM Nuevo Horizonte los propios adultos mayores narraron sus experiencias por medio de historias y poemas e interpretaron una emotiva canción titulada “Recuérdame”. Tras ello, desfilaron con carteles con los cuales dieron a conocer sus principales inquietudes y anhelos, transversales a la tercera edad.