El jardín infantil Presidente Kennedy y el colegio Beato Damián de Molokai fueron los establecimientos educacionales premiados gracias a sus trabajos presentados en el concurso de Buenas Prácticas en Promoción de Salud organizado por la Mesa Comunal Vida Sana.

La instancia multisectorial generó esta actividad como una manera de recoger por niveles experiencias innovadoras y replicables en otros recintos educativos de la comuna en este ámbito, explicó  Sandra Muñoz, nutricionista de la Dirección Comunal de Salud.

“Tuvimos una buena recepción en los 2 primeros. De educación básica y media y de salas cunas y jardines infantiles, que son los que más tienen implementadas estrategias de continuidad. Porque uno de los requisitos era, precisamente, que fueran estrategias sostenibles en el tiempo, que llevaran de implementación un tiempo de por lo menos 1 año. Entonces, en base a eso, hubo varios postulantes y el día de hoy cerramos este concurso premiando a las 2 estrategias, las 2 intervenciones ganadoras de salas cunas y jardines y otra de establecimientos educacionales básica y media”.

El jardín infantil Kennedy creó un “camping en mi jardín”, iniciativa derivada de un conversatorio con los alumnos,  padres y apoderados y gracias a la cual los menores cuentan hoy con un espacio de recreación en época estival –confeccionado con el aporte de toda su comunidad y con el uso de objetos reciclados- en el cual se fomentan, además, hábitos saludables, detalló su directora Doris Cid.

“Se fue armando este camping entretenido, lúdico. En donde los niños podían jugar, compartir experiencias y, en ese tema, nosotros también incorporamos la alimentación. Los niños traían su alimentación, sus frutas, las compartían en el patio; traían su ropa de verano, se vestían”.

En cuanto al colegio Beato Damián de Molokai, su propuesta tiene que ver con una estrategia con varios años de implementación, basada en un estudio de educación física que considera elementos alimentarios, nutricionales y de actividad física. Éste es respaldado por un reglamento interno que establece la realización de celebraciones “saludables”, prohíbe el consumo de comida “chatarra” al interior del establecimiento y también la utilización de teléfonos celulares, como una manera de incentivar la interacción de los estudiantes.

Precisamente lo anterior ha sido reforzado por la Mesa Vida Sana, que escogió a este colegio como uno de sus recintos “piloto” para la ejecución del programa “Recreos Activos”, el cual enseña a los adolescentes cómo practicar diferentes deportes en sus ratos de ocio. El plan fue tomado definitivamente por esta unidad educativa, destinando los recursos humanos e insumos necesarios para su continuidad.