Con actividades en dos de sus CESFAM la atención primaria de salud de Los Ángeles dio inicio a su celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna.

La primera de éstas tuvo lugar en el CESFAM Sur “Dr. Pablo Murúa Barbenza” donde, además de premiar a monitoras en este tema y a mamás e hijos que lograron mantener lactancia materna exclusiva por al menos 6 meses, se inauguró una “zona de lactancia”. Corresponde a un espacio especialmente adecuado en términos de privacidad y comodidad para este fin, detalló la nutricionista Caren Acuña.

“Tiene como objetivo crear un entorno propicio para proteger, fomentar y apoyar a nuestra lactancia materna como un medio que beneficia a la madre trabajadora y a nuestros niños. Esto va en beneficio directo de nuestras funcionarias que están amamantando para que puedan hacer extracción de la leche materna y llevarla a sus domicilios, y también para las madres usuarias que quisiesen entregar lactancia materna de una forma más privada”.

MITOS Y REALIDADES
En el CESFAM Rural Santa Fe, en tanto, se llevó a cabo un conversatorio acerca de “Mitos y realidades de la lactancia materna”. Participaron embarazadas y mujeres que comenzaron a dar leche para, precisamente, aclarar dudas y descartar creencias erradas sobre esta práctica, explicó la nutricionista Paulina Moreno.

“Por ejemplo, si no todas las mamás producen adecuada leche para satisfacer al bebé, si las mujeres con pecho pequeño no pueden amamantar, que el bebé no debería succionar la leche hasta que salga blanca y que no debería consumir el calostro; que los bebés necesitan agüitas aromáticas para tomar y cosas por el estilo, con el objetivo de poder sacar el mito sobre estos temas y que las mamás quedaran claras con lo que realmente es”.

La Semana Mundial de la Lactancia Materna tiene como objetivo fomentar este saludable hábito difundiendo sus innumerables ventajas para la madre y el hijo. A la madre, por ejemplo, le ayuda a una rápida recuperación de su peso anterior al embarazo y le permite economizar en alimentos; mientras que para la niña o el niño favorece un apego más seguro con su progenitora, una nutrición más completa, una mejor digestión y el refuerzo de su sistema inmunológico.