Carlos Estay, presidente del sindicato que representa a unos 267 trabajadores, señaló que “luego de un acuerdo de la  asamblea tomaron la decisión de hacer parte a la comunidad de sus reivindicaciones y para ello, llegaron hasta el alcalde, para que los vecinos sepan que estos días no trabajados les han sido descontados de sus sueldos, incluso a los funcionarios que reciben más bajas remuneraciones», destacando el respaldo del Alcalde al recibirlos durante el mediodía de hoy.

De acuerdo a lo señalado por Estay, los sostenedores les cerraron la puerta al diálogo, el Obispo indicó que no habría más aumento en las remuneraciones, dejando ver en un segundo término, de que no se trataría de dinero, si no que más bien a un tema de carácter valórico, en este sentido, a juicio del presidente sindical, no deben existir disputas sino una visión diferente de lo que es la movilización por parte del sostenedor, más abierta al diálogo. Estay señaló que la paralización continúa, perjudicando a unos cinco mil estudiantes, y están a la espera de que el obispado les llame nuevamente para entablar conversaciones tendientes a una solución.

Asimismo Carlos Estay sostuvo que los trabajadores jamás han querido llegar a la penosa y dolorosa situación de la huelga, por cuidar la imagen de su institución, y que por sus estudiantes y apoderados, y por ellos mismos, quieren llegar a una pronta solución, recordandoque lo que se está negociando es el aumento de un bono y no de un sueldo real.

El alcalde señaló que recibió a los trabajadores para escuchar cuáles son sus demandas, cuál es situación, es importante señaló, generar condiciones de diálogo, especialmente las que tienen que ver entre empleadores y trabajadores, estas inquietudes se  solucionan través de un acercamiento y para ello es necesario tener voluntad, “conociendo al Obispado, conociendo a los trabajadores no me cabe duda que ese acuerdo va a llegar, en beneficio no solamente de los trabajadores, los que han hecho de estos establecimientos lugares de prestigio, sino de las familias y la comunidad que ha confiado la educación de sus hijos en estos establecimientos dependientes de la Fundación católica, finalizó señalando “todo mi apoyo y respaldo a los profesores y codocentes que están ahí en el día a día, ellos tienen un prestigio y gran matrícula que fundamentalmente se debe a los profesionales que allí laboran.