María Sepúlveda, presidenta del club de pacientes con diabetes del CESFAM Norte “Dr. Atilio Almagiá Pereira”, está feliz.

Junto a los demás representantes de instituciones y organizaciones sociales que conforman el consejo de desarrollo de este centro de salud familiar, fue una de las primeras personas de nuestra ciudad en recibir una gran noticia, transmitida en la reunión mensual de la agrupación por el alcalde Esteban Krause: Los Ángeles tendrá su propia “farmacia popular”.

Con los $85 mil que recibe cada 30 días como pensión solidaria, María debe hacer esfuerzos inimaginables con su presupuesto mensual para subsistir. Adquirir medicamentos, bajo este modesto panorama, resulta para ella y para todos los integrantes de su club, prácticamente imposible, lo cual pone en riesgo su condición de salud.

Es por esa razón que el anuncio del alcalde la emocionó, y espera con ansias su concreción.

“Es muy buena la idea, ojalá resulte, porque hay muchas personas –yo misma- que son diabéticas e hipertensas, hay veces que los remedios debemos comprarlos y yo vivo con una pensión de vejez, de $85 mil”, recalcó.

UN BUEN EJEMPLO
“La necesidad de instalar espacios que puedan entregar productos –y en este caso de necesidades absolutamente básicas, como son los remedios- que tienen que ver con la calidad de vida de las personas y en algunas situaciones con la vida de las personas, es una cuestión importante y moralmente necesario tratar de implementar, más ahora que hay una serie de situaciones que nos están indicando que los precios de los remedios y de algunos productos básicos, la ciudadanía no tenemos la claridad de si son precios justos o no son justos”, planteó el jefe comunal.

Krause recordó que, en Los Ángeles, los inscritos per cápita en el sistema público de Fonasa –que se atienden en los 6 CESFAM- sobrepasan levemente los 170 mil usuarios, de un total de aproximadamente 200 mil habitantes. Corresponden en su mayoría a personas con ingresos medios, medios bajos e incluso sin ingresos y, por lo tanto, son los más afectados por las situaciones de colusión ya descubiertas ante la opinión pública, entre las cuales se cuentan la de las cadenas farmacéuticas, la de empresas avícolas y, últimamente, la de las productoras de papel tisú.

“La realidad de lo que está ocurriendo en el mercado farmacéutico, lamentablemente, nos obligó a buscar otras alternativas que probablemente no son el giro de la acción municipal, pero que también como alcaldes tenemos la obligación de atender, de escuchar y de responder los requerimientos de la ciudadanía y el tema de salud hoy día es algo absolutamente básico y por eso vamos a hacer todos los esfuerzos de imitar un ejemplo, una iniciativa que yo, en lo personal, creo que es buena”, insistió.

RESPALDO ABSOLUTO
Al igual que María Sepúlveda, Edith Reyes, presidenta del grupo de adultos mayores Villa Maipú, aplaudió la determinación del alcalde de Los Ángeles ya que considera que uno de los segmentos de la población más favorecidos con una farmacia de estas características será el suyo.

“Sería un beneficio excelente, sobre todo para nosotros los adultos mayores, porque en realidad hay remedios que nos cuestan bastante caros. Todos nos hemos informado por la televisión, por las noticias, que está a nuestro alcance poder comprarlos y poder tenerlos, sería fabuloso que lo tuviéramos acá. Estamos todos apoyando a nuestro alcalde para que la gestión se realice de buena manera, tenemos mucha fe en él y sabemos que lo vamos a lograr”.

El alcalde informó que ya está en carpeta una visita a Recoleta, para la próxima semana o lo antes posible, donde se reunirá con el alcalde Daniel Jadue para conocer en terreno “los pro y los contra” de esta iniciativa. A ese encuentro irá con líderes sociales de salud de nuestra comuna y con los directores de los CESFAM angelinos quienes podrán apreciar esta experiencia y presentar sus puntos de vista al respecto, determinando tras ese paso la mejor alternativa para la ciudad.

“Nosotros creemos que Los Ángeles tiene las condiciones y la necesidad de instalar una farmacia de esas características”, remarcó Krause.

LA “FARMACIA POPULAR”
A mediados de octubre la Municipalidad de Recoleta inauguró la primera “farmacia popular” de Chile, donde –en una primera instancia- los remedios podrían encontrarse con un 40% de descuento. Sin embargo, con el correr de los días, ha quedado en evidencia que algunos fármacos pueden encontrarse hasta 20 veces más barato que el precio promedio de las 3 principales cadenas farmacéuticas del país.

La farmacia funciona vendiendo sus productos importados directamente, sin intermediarios, lo que implica una disminución en su precio en comparación con el que se encuentra en el mercado.

El alcalde Daniel Jadue explicó tras la inauguración de este proyecto que “el objetivo primero es combatir el lucro en los medicamentos, y poner a disposición a precio justo los medicamentos que no cubre la salud primaria, porque eso los entregamos en los consultorios. Estamos subsidiando el precio de los remedios, a través del pago de algunos costos de las importaciones y a los profesionales, directamente desde el municipio, dinero que se obtiene del negocio. Sólo pasamos el costo del laboratorio (al cliente)”.