Un terremoto grado 9, la torre de agua en el suelo y el liceo de la localidad incendiado por completo. Ése fue el panorama recreado al cual debieron hacer frente los equipos de rescate y personal de salud, durante el simulacro de catástrofe llevado a cabo en Santa Fe.

La iniciativa, que contó con la participación de la mayoría de instituciones y organizaciones que se desenvuelven en esta localidad de Los Ángeles, tuvo por finalidad medir los tiempos de respuesta de cara a una emergencia real, así como establecer protocolos de acción para enfrentar esas situaciones de la forma más eficiente y efectiva posibles.

“Para nosotros como municipio esto es bastante positivo porque ante esto podemos estar prevenidos, tener políticas o procedimientos que estén escritos y también ver las limitaciones y falencias que teníamos actualmente, así que en un par de semanas más nos vamos a reunir haciendo una mesa con todas las organizaciones que participaron, para poder sacar una evaluación final y así, de esta forma, poder mejorar las condiciones ante una eventual catástrofe acá en la comunidad de Santa Fe”, indicó Juan Manuel Opazo, delegado municipal de Santa Fe.

Óscar Burgos, director del Centro de Salud Familiar (CESFAM) Rural del sector, expresó su conformidad por el accionar del equipo de atención primaria que dirige, en medio de este escenario ficticio, pero para el cual se debe estar preparados de la mejor manera.

“Como centro de salud familiar nos hacemos parte en lo que es este simulacro de catástrofe que ha abarcado la zona céntrica de lo que es Santa Fe. Nuestra evaluación en este momento es muy positiva, desde la perspectiva de que hemos logrado una participación de todo nuestro equipo de salud en este simulacro que ha pensado un sismo grado 9, con incendio en el liceo de Santa Fe, con derrumbe de la copa de agua y hemos podido responder en forma eficiente, inicialmente a lo que significa la atención de emergencia de diferentes tipos de heridos y gravedad”, explicó.

En esta primera actividad de simulacro estuvieron presentes Carabineros y Bomberos; liceo, jardín infantil y CESFAM de Santa Fe, con su respectivo consejo de desarrollo; la Delegación Municipal, juntas de vecinos y, como evaluadores, el Servicio de Salud Bío Bío y la Defensa Civil.