CESFAM Sur “cuida” a cuidadoras de pacientes postrados

Una destacable y abnegada labor es la que cumplen las cuidadoras de pacientes postrados atendiendo, generalmente, a familiares secuelados de accidentes cerebrovasculares, infartos, Alzheimer o de otras patologías.

Es una tarea muy demandante y sacrificada, que ellas ejecutan con cariño y dedicación, pero que les significa también mucho desgaste físico y mental. Por eso, el equipo de atención domiciliaria del CESFAM les preparó una sorpresa a 10 de las 80 con las cuales trabajan, dándoles una mañana «para ellas», explicó la enfermera Carolina González.

“En el fondo, estos pacientes son atendidos por los cuidadores que son en su mayoría familiares –sus esposas, hijas, nueras- y la idea de esto, en el fondo, es que tengan un día para ellas, para que se puedan ‘regalonear’, para que puedan distraerse, compartir después de tanto esfuerzo diario. Es súper demandante estar cuidando un paciente postrado, entonces la idea es que ellas puedan tener un momento de esparcimiento para que se relajen y puedan compartir y disfrutar también un poquito y atenderse ellas, que están un poquito olvidadas”.

Claudia Cuevas (40) fue una de las “sorprendidas” con esta iniciativa. Vecina del sector rural Las Delicias, se encarga de su padre (68) quien se encuentra en una situación de postración total debido a 2 accidentes cerebrovasculares y a una operación por hidrocefalia.

Relató que una rutina diaria común considera, por ejemplo, dar a su progenitor desayuno a las 8, almuerzo a las 12, leche a las 16, cena a las 18 y una última leche a las 20 horas. Ésta y otras acciones debe complementarlas con la atención a su pequeño hijo de 2 años y con sus labores como dueña de casa.

“Lo más difícil es cuando tengo que hacerle sus curaciones, su limpieza en sus heridas. Es muy triste, me da mucha pena verle su cuerpo así con sus heridas a él. Eso es lo más triste del día, porque lo demás… aparte de que es como una guagüita y todos los cuidados que hay que tener con él, como es un bebe más nada más”.

Gracias a la coordinación con Cemujer, Claudia y las otras felices cuidadoras seleccionadas en esta oportunidad recibieron manicure, corte de pelo y una sesión de masoterapia, esta última a cargo de los kinesiólogos de rehabilitación que se desempeñan en la unidad psicosocial del CESFAM ubicado en Paillihue.

 

 

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