Demostrando amor por la vida, gran entusiasmo y también mucho talento, los integrantes de la agrupación “Vivir sin límites”, que funciona al alero del Centro de Salud Familiar (CESFAM) Norte, están participando en los talleres de manualidades con los que entrenan sus habilidades psicomotoras y a través de cuyos productos pretenden reunir recursos para efectuar actividades recreativas.

Conformada por unas 25 personas que presentan diferentes situaciones de discapacidad, la agrupación ha logrado una importante cohesión entre sus integrantes, quienes se reúnen periódicamente y ejecutan diversos talleres en beneficio propio, iniciativas respaldadas por su CESFAM y por la Municipalidad de Los Ángeles.

“Esta actividad se originó a través de la agrupación de personas en situación de discapacidad ‘Vivir sin límites’ y que tiene su personalidad jurídica desde 2013, y la idea de este taller de manualidades es que ellos –a pesar de su discapacidad- puedan generar recursos, y por eso se genera este taller de manualidades los cuales se llevan a cabo una vez a la semana, los días lunes, donde trabajamos distintos tipos de manualidades: empezamos con bordado en ruso y ahora estamos trabajando en cuero”, contó Fabiola Ovalle, terapeuta ocupacional del CESFAM Norte y que apoya profesionalmente a esta entidad.

Rosario Lynch, presidenta de “Vivir sin límites”, agradeció la continua preocupación de parte del municipio y específicamente de los funcionarios del centro de salud, a quienes los miembros de la agrupación consideran como su segunda familia.

“A mí me sirve, a las personas también, como terapia porque por ejemplo yo tengo Parkinson, hay personas que tienen más problemas en sus manitos, pero nos tratamos de ayudar unos a otros y nos encanta hacer esto y ayudar al prójimo, si alguien se quiere integrar que venga a nuestra agrupación, con los brazos abiertos los esperamos”, expresó.

En cuanto a los talleres, que se realizan cada lunes –de 14 a 17 horas, en el mismo CESFAM- la idea final es comercializar las artesanías elaboradas y así recaudar fondos para efectuar un paseo al que puedan asistir todos los asociados ya que muchos de ellos, además de pacientes, son cuidadores de otras personas en situación de discapacidad.